Un Regalo que Transforma.
La Navidad es una época que se llena de luces, colores y canciones, pero sobre todo de emociones que nacen del corazón. En estos días especiales aprendemos que la verdadera felicidad no siempre está en recibir, sino en entregarnos a los demás con carino, tiempo y atención.
Desde pequeños aprendemos a recibir. Extendemos nuestras manos esperando ser llenados de cariño, atención y cuidados; algo natural y necesario. Sin embargo, el camino hacia la madurez emocional y espiritual nos
Invita a descubrir una verdad transformadora: dar de nosotros mismos es la fuente más pura de felicidad; un abrazo sincero, una palabra amable, escuchar a un amigo o ayudar a alguien que lo necesita puede iluminar más.
Que cualquier regalo envuelto con moño. Cuando compartimos lo que somos y lo que tenemos, nuestro corazón se llena de alegría y plenitud.
Nuestra comunidad educativa nos invita a ser más solidarios: compartir el recreo, incluir a quien se siente solo, respetar, ayudar y decir “gracias”. Estos pequeños actos construyen un ambiente donde todos nos sentimos valorados y queridos. Al dar de nosotros, descubrimos que también recibimos amistad, sonrisas y paz. Pero nuestra capacidad de dar no debe limitarse al círculo íntimo. La comunidad nos espera con sus necesidades, sus carencias y sus sueños. Servir al prójimo es reconocer que formamos parte de un tejido social donde todos nos necesitamos. mutuamente. Cada acto de servicio, por pequeño que parezca, contribuye a construir un mundo más humano y fraterno.
La Navidad nos recuerda este mensaje ancestral: la verdadera riqueza no está en acumular, sino en compartir. No en guardar celosamente lo que tenemos, sino en multiplicarlo a través de la generosidad. Cuando aprendemos a dar sin esperar recompensa, cuando servimos sin buscar reconocimiento, cuando amamos sin condiciones, descubrimos que la felicidad no es un destino al que se llega, sino un camino que se recorre con las manos abiertas y el corazón dispuesto. Hagamos de nuestra escuela un lugar donde la felicidad se multiplique a través de la generosidad, el respeto y el amor.