El inicio de un nuevo ano siempre trae consigo una sensación especial: nuevas oportunidades, nuevos comienzos y la motivación para mejorar. Enero no solo marca el cambio de calendario, tambien es el momento ideal para reflexionar sobre quiénes somos y hacia dónde queremos ir. En este camino, dos elementos clave nos acompañan: la perseverancia y el desarrollo de metas personales.
Establecer metas personales nos da dirección. Las metas nos ayudan a organizar nuestro esfuerzo, a mantenernos motivados y a medir nuestro progreso. Pueden ser academicas-como mejorar en una
asignatura o desarrollar un habito de estudio-, personales -como ganar confianza o mejorar la organización- o incluso fortalecer el trabajo en equipo y el respeto por los demás.